Idealizar la convivencia
puede llevar a la pareja al fracaso
Muchas parejas jóvenes optan por la convivencia para sondear el terreno antes de dar el gran paso y casarse..
Amanecer y anochecer con la misma persona al lado. Compartir el baño, soportar en muchos casos que el tubo del dentífrico no esté apretado donde debiera, la tapa del inodoro levantada, o no, y resignar desperezarse en la cama como gato mimoso. Pero también, economizar tiempo, compartir los gastos, disfrutar intensamente cada segundo y compartir la vida diría con buenas y malas.
Muchas parejas toman la convivencia como una prueba prematrimonial y hasta la creen un paso necesario para evitar llevarse un “chasco”.
Los especialistas consultados, tuvieron opiniones encontradas al respecto.
Mientras que la psicóloga especialista en parejas Sonia Kleiman consideró que no es lo mismo convivir estando en pareja que estando casado, y que por consecuencia, no se puede predecir un futuro como tal. Su colega Flora Moisín sostuvo que es una buena oportunidad para probar.
Por otro lado, ambas coincidieron en que la convivencia suele ser idealizada y esto algunas veces lleva a la frustración . Aunque claro, cada pareja es un mundo aparte.
Prueba de fuego
"Hace tres años que salgo con mi novio y ahora estamos por irnos a vivir juntos. Estamos muy ansiosos, es lo que queríamos desde hace rato y está bueno probar cómo es la relación en la convivencia y ver qué resulta", contó Estefanía (24) sin atreverse a mencionar la palabra casamiento en dialogo.
Kleiman explicó que en las relaciones amorosas se va produciendo ese deseo de tener otros tiempos, espacios y actividades en conjunto y con mayor frecuencia. Sin embargo, ese misterio que la pareja pretende develar con la convivencia -el de saber si en el futuro matrimonio se llevarán bien- no se va a resolver porque "convivir en pareja " no es igual a " convivir en matrimonio ".
"La convivencia, el casamiento, el noviazgo, son maneras distintas de habitar una pareja. Esta es una escena que aunque se la ensaye, van a surgir cosas nuevas que requieren tener la experiencia allí, cuando se da", puntualizó Kleiman.
En tanto, Moisín discrepó y sostuvo que la convivencia es un buen momento para ensayar y probar cómo es compartir mas tiempo juntos para ver si pueden lidiar y maniobrar con las rencillas cotidianas.
"No es lo mismo ser novios que convivir porque en la convivencia se ponen en juego otras cosas. En el vivir juntos hay que aprender a respetar los tiempos de cada uno, los amigos y las familias de cada uno de forma distinta de la que se hacía antes y eso va a generar una situación que hay que aprender a manejar", expuso la especialista en parejas.