Belleza Mi Moda Solo para mujeres
 
 
 

Lidiar con hombres en el trabajo

Hay distintas realidades entre hombres y mujeres en el ámbito laboral. Las expectativas y los métodos de trabajo son distintos, por lo que muchas veces surgen los conflictos.

Nuestros cerebros funcionan de forma distinta
 
Cuando decimos que nuestros compañeros no nos escuchan, muchas veces es cierto. Ellos necesitan más concentración para llevar a cabo una tarea. Así que aquello de que ellos no pueden hacer dos cosas a la vez , mientras que la mujer tiene superpoderes para la multitarea, es cierto. Ése es el meollo de la cuestión: su cerebro y el nuestro son diferentes. Ellos tenderán a pensar a corto plazo y nosotras, más allá. Y, por lo tanto, ellos serán más resolutivos en las cuestiones que necesitan una solución urgente y ellas, en proyectos a años vista.
 
La imagen
 
 
La imagen importa. Esto es aplicable a hombres y mujeres, pero nosotras contamos con una desventaja importante: ellos disponen del traje lo que confiere autoridad y seguridad, pero en el universo femenino no existe esa prenda perfecta. Un estudio reveló que las mujeres con imagen masculina tienen sueldos y puestos más bajos que las que van "a la moda". Conviene saber lo que está bien visto en el centro de trabajo, sentirse siempre segura con el aspecto (el lenguaje no verbal es muy traicionero) y no olvidar que las uñas sucias o las medias con carreras se toleran mucho peor que un "tomate" en el calcetín masculino.
 
 
La importancia del lenguaje
 
 
Ellos hablan menos empleando un lenguaje directo , con frases cortas. Las mujeres prefieren el indirecto y los rodeos. El problema: ellos se pierden, sobre todo si saltamos de un tema a otro. Además, la población masculina interpreta de modo literal lo que oye y suelen escuchar en silencio, mientras que las mujeres hacen gestos de interés o asentimiento. Por último, el 96% de las interrupciones en una conversación son practicadas por hombres. Para evitar tal desconexión sólo hay dos opciones: usar su lenguaje o hacer que aprendan el nuestro.
 
 
Cuando quieras un ascenso
 
 
Generalmente el trabajo de la mujer vale menos que el del hombre. De ahí que solicitar un aumento de sueldo no sea mala idea en casi ningún caso. Y lo mejor es utilizar la misma estrategia de ellos. Cerciórate de que el resto de tus compañeros cobran más por trabajos iguales o menores que el tuyo. Recapitula todos los logros que has conseguido y olvídate de los fracasos o algún error que hayas cometido sin querer. Esto evita la tendencia femenina a la autocrítica. Sólo te queda mostrarte como lo hacen ellos, usando su lenguaje claro y directo. Para ello conviene argumentar primero la situación, luego exponer tus logros y, por último, verbalizar tus deseos económicos .
 
 
Romance y trabajo
 
 
Habitualmente tanto hombres como mujeres, han mantenido relaciones sexuales en el trabajo. Es decir, que la oficina es un escenario tan válido (y fructífero) para ligar como cualquier otro. Si se debe o no hacer es tema para otro artículo, sólo te damos un consejo: evitar los e-mail románticos. Es un arma mortal a la hora de buscar fallas para justificar un despido.
 
 
Eres la jefa?
 
 
Hombres y mujeres tienen formas distintas de ejercer la autoridad: los hombres marcan las distancias y ellas prefieren la cercanía, algo que es una ventaja, porque ahora las empresas tienden a la comunicación y el trabajo en equipo. El punto débil femenino, por otra parte, es que a ellas les cuesta más delegar .
 
 

Por eso, en algunos casos nos conviene tomarlos a ellos como ejemplo y sacar algunos trucos para poder llevarla bien a la hora de tener un trabajo en donde la mayoría de las veces hay mas hombres que mujeres.