La menstruación puede desaparecer por algunos meses y luego regularizarse de nuevo. Durante este período de transición y, en términos generales, todo lo que sea en menos (reglas escasas, espaciadas, etc.) se considera normal, mientras que todo lo que sea en exceso (reglas muy abundantes o muy frecuentes, manchas entre reglas, etc.) se considera anormal, si es importante, y requiere de evaluación ginecológica. Una mujer está menopáusica cuando la regla desaparece por más de un año. Los sangrados que ocurren luego de ese período, se consideran anormales y deben ser evaluados.
Los síntomas de la menopausia son causados por cambios en los niveles de estrógeno y progesterona. A medida que los ovarios funcionan menos producen menos estrógeno y progesterona y el cuerpo posteriormente reacciona a ello. Algunas mujeres tienen pocos síntomas o ninguno, mientras que otras experimentan varios síntomas que van de leves a severos.
Los órganos genitales comienzan a involucionar y aparecen una serie de cambios en el organismo que se analizaran posteriormente.
Una disminución gradual de los niveles de estrógenos permite que el cuerpo se ajuste lentamente al cambio hormonal, pero en algunas mujeres se produce una disminución repentina del nivel de estrógeno, causando síntomas severos. Este resultado se observa con más frecuencia cuando la menopausia es causada por la extirpación quirúrgica de los ovarios (menopausia quirúrgica).