A la hora de elegir un sistema de almacenaje, maximiza cada centímetro de tu espacio: aprovecha la altura, sácale partido a las esquinas, cajones bien.
El recibidor es la carta de presentación de tu casa; organízalo con Barras, perchas, cajas, baldas.
Los armarios: un día decimos “voy a organizarlos” Pero al día siguiente llegamos tarde al trabajo, además no sabemos qué ponernos, cuando nos hemos vestido nos damos cuenta de que está lloviendo, total, que tenemos que remover el armario hasta dejarlo todo tirado. ¿A quién no le pasa? Eso se tiene que acabar. Tienes que diseñar un armario de ensueño. Usa estructuras apilables, cestas de rejillas, cajoneras amplias, ganchos, perchas...
¿Qué guardas en el trastero? Microondas que ya no funcionan, los libros que están viejos y te da pena tirar, el triciclo medio roto de tu niño, las muñecas sin ojo y sin pelo de tu niña... ¿por qué cogemos tanto cariño a las cosas más inútiles? Normalmente los trasteros están... llenos de polvo y sin orden ni concierto. Aprovecha este codiciado espacio.
¿Tienes desván? Suelen ser abuhardillados y por lo tanto, muy complicado para aprovechar al máximo el espacio. Lo mejor es encargar estanterías a medida que estén a la vista. O comprar muebles modulares. Una buena solución para evitar el polvo propio de lugares así, es colocar cajas con letreros sobre su contenido.
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