Una de las primeras tareas que tienen los padres es alimentar al bebé desde el primer momento de su existencia. Mediante esta acción, especialmente la madre, establece una intensa relación con el nuevo miembro de la familia. El tiempo que se dedica para alimentar al bebé debe ser agradable y placentero, todos los miembros de la familia lo deben disfrutar.
A continuación daremos algunas pautas que ayudarán a establecer una relación más cercana con su bebé. Además, estos consejos le evitarán pasar malos ratos a la hora de las comidas especialmente durante los primeros años de vida de su hijo.
Acercándose a su hijo
La relación entre los padres y el bebé comienza desde el nacimiento. Los padres establecen una comunicación directa con el bebé cuando lo cargan, mientras
mama o toma su biberón, cuando lo visten, en el momento de bañarlo. Le hacen sentir que lo aman cuando lo miman, cuando le hablan y al prestarle atención cuando el bebé llora. No se trata de que lo estén "malcriando" si lo cargan y responden a su llanto.
Responsabilidad de los padres
La responsabilidad de alimentar al bebé corresponde a los dos padres. Esta tarea significa ofrecerle al bebé una alimentación sana, nutritiva, digerible y adecuada para su edad. Además se le debe dar los alimentos con cariño y con mucho amor. Durante los primeros cuatro meses de edad el bebé sólo necesita alimentarse de leche materna o fórmula de bebé fortificada con hierro. A medida que el niño crece necesita de otros complementos alimenticios y también va expresando cuáles son los alimentos de su preferencia, por lo que se le debe permitir que él mismo escoja lo que le gusta. No es recomendable obligarlo a comer lo que no es de su agrado.
El papel del bebé
¿Qué papel juega su bebé? En lo relacionado con la alimentación del bebé, éste es el que decide cuánta comida quiere, además si quiere comer o no. El único que puede manifestar si tiene hambre o no es el propio bebé. También está en capacidad de hacer saber si ya comió lo necesario y no desea comer más.
Es el bebé el que marca la pauta, llora cuando tiene hambre, entonces se le debe dar de comer. Si luego voltea y mueve la cabeza, es porque ha perdido el interés en lo que está comiendo y no se le debe obligar a que coma más. Posteriormente cuando le de hambre buscará la forma de hacerlo saber. Esta forma de alimentar al bebé es pasajera y sucede en los primeros meses de vida del bebé. Cuando crezca se le podrá planear los horarios de las comidas y meriendas. Mientras tanto, se recomienda dejar que el hambre del bebé sea el orientador.
La primera comida del bebé
La primera comida que necesita el bebé es la leche materna o la fórmula de bebé fortificada con hierro. Cualquiera de estas alternativas provee los nutrientes básicos necesarios. La leche materna es el alimento perfecto para los bebés porque está hecha justamente para ellos.
Son muchas las ventajas que la leche materna ofrece al bebé, entre otras tenemos: Tiene el contenido adecuado de nutrientes
Es fácil de digerir
Tiene propiedades inmunológicas
Es económica
Es conveniente
Puede ayudar a la madre a perder peso
Fortalece los lazos emocionales entre la madre y el bebé.
La fórmula es una buena opción para algunos padres. Otros miembros de la familia pueden ayudar a darle de comer al bebé (aunque la leche materna también puede darse en biberón). Algunas madres se sienten menos "limitadas" si dan biberón. Cuando la dieta de la madre no es adecuada, o si ella utiliza alcohol o drogas, entonces se recomienda la fórmula.
Asegúrense de darle fórmula diseñada especialmente para recién nacidos y no le den leche evaporada o leche de soya. Sigan las instrucciones del paquete de fórmula con mucho cuidado.
Para que su bebé sienta su cercanía, como lo siente naturalmente cuando se le da pecho, procure hacer lo siguiente: Arrullar al bebé con seguridad, pero sin apretarlo demasiado.
Mirarlo y sonreírle.
Hablarle suavemente.
Parar de darle el biberón cuando voltee la cabeza, llore, o se esté moviendo mucho.
Sacarle los gases suavemente.
Ofrecerle el biberón nuevamente después de consolarlo o de sacarle los gases.
No dejar al bebé con el biberón colocado en su boca. Él necesita que lo carguen mientras lo alimentan, se sentirá tranquilo y seguro.
Con cualquiera de las formas que elijan para alimentar a su bebé, ya sea leche materna o fórmula, los padres pueden gozar de una relación cercana y feliz siguiendo las sugerencias anteriores.
Recuerden que los ratos difíciles no son para siempre. Pero tampoco los ratos maravillosos. Así que les recomendamos a los orgullosos padres, disfruten cada minuto que pasan con su nuevo bebé. El tiempo se va volando y ellos ¡crecen tan rápido!.