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Ayuda a tu hijo a negarse frente al tabaco

 

Las cifras hablan de 3.000 nuevos clientes para las compañías tabaqueras, y alármate! éstos son adolescentes.

En Estados Unidos, el tabaco es la causa número uno de muertes, Diariamente, sólo en Estados Unidos Aproximadamente 4000 adolescentes entre 12 y 17 años fuman su primer cigarrillo. De continuar los patrones, 6.4 millones de los niños de ahora morirían de una enfermedad relacionada con el cigarrillo.

Como tutor de familia, puedes jugar un papel decisivo para ayudar a tu hijo a entender los peligros del uso del tabaco y enseñarles cómo mantenerse alejados del mismo.

 
Aconsejalo que no fume:
Sé un modelo a seguir: Da un buen ejemplo a tus hijos no fumando, si fumas, deja de fumar, este
 
dañino vicio también acabará con tu vida. Mientras intentas de dejarlo, no fumes delante de ellos.
Habla con tus hijos sobre el daño del tabaco: La mejor edad para comenzar a aconsejarlos sobre
 
el tema es entre los 5 y 6 años, y continúa haciéndolo durante su crecimiento, acentuándolo en la edad de la secundaria, que es cuando tu hijo corre mas peligro a caer en el vicio. Háblale de los daños y riesgos de usar tabaco. Háblales sobre cómo las compañías tabacaleras utilizan las carteleras, revistas, películas y la televisión para dar la impresión que fumar es algo sofisticado.
Enséñales a decir que "no": Averigua si los amigos de tu hijo fuman, y aunque ninguno fume,
 
conversa con el sobre la manera de decir que no frente a cualquier ofrecimiento. Los jóvenes necesitan apoyo para mantenerse alejados del tabaco. Esto además le generará confianza en su hijo a mantener su postura, recuerda que en la adolescencia es cuando más influenciables son.

Proteja a sus hijos de ser un "fumador pasivo": Primero que nada, tu hogar debe ser libre de

 
humo, simplemente en tu casa no se puede fumar, ni visitas ni menos alguno de los integrantes de la familia. Tampoco los exponga al humo del cigarrillo en lugares cerrados. Y converse con ellos sobre las consecuencias de ser un fumador pasivo.
 
Si ya fuma:

Trata de evitar amenazas o castigos. Averigua las razones por las que tu hijo fuma. Pudiera estar

 
bajo la presión de compañeros o quizás quiera llamar tu atención. Habla con tu hijo sobre las maneras de decir que "no" al uso del tabaco.

Demuestra tu interés de forma positiva. Averigua qué cambios se pueden hacer en la vida de tu

 
hijo para ayudarle a dejar de fumar.

Si fumas, deja de hacerlo. Si fumabas y ya no lo haces, habla con tu hijo sobre tu experiencia.

 
Dile que te ayudó a dejar de hacerlo.

Habla con el médico de tu hijo. Quizá pudiera ayudarle.

Sugiere a los amigos de tu hijo que dejen de fumar juntos, si es un grupo de ellos que lo hace.

 
Ofréceles tu ayuda y apoyo.

Demuestra tu apoyo. Tu y tu hijo necesitan prepararse para los cambios de ánimo y el mal genio

 
que ocurre cuando se deja la nicotina.

Por último, premialo cuando deje de fumar. Planea algo especial que los dos puedan

 
hacer. Ayudar a tu hijo es una de las mejores actividades que como tutor de familia puedes hacer.