Hogar y Familia
Cocina
Mamás y Bebés
Todo para tu casa
Tus hijos
 
 
 

La función del padre de familia

Se está volviendo frecuente oír a los hijos comentarios como:
¡Mi padre llega muy tarde a casa por las noches!
¡Mi padre no ha podido firmarme las notas, pues cuando él llega yo ya estoy durmiendo!, las firmará el fin de semana.
¡Dice mi padre: que él no tiene tiempo de ayudarme con los deberes que usted me pone, que eso es cosa del colegio!
¡Mi padre no me ha explicado cómo nacen los hijos!
¡Cuando mi padre está enfadado chilla mucho y rompe cosas!
Lamentablemente, la situación actual que se esta viviendo, ante la falta de tiempo de los padres para la educación de sus hijos, sobre todo del padre, se hace muy necesario reflexionar sobre la importancia de éste en la vida de familia y en su aportación al desarrollo de los hijos. De esta manera podemos señalar:
 
 
1. Es importante la presencia del padre en la familia, ya que es el primer modelo de hombre que tienen sus hijos.
2. El padre ocupa un lugar destacado en la configuración de pertenencia de los hijos a una familia, a una sociedad...
3. El padre es importante en el desarrollo social y en el equilibrio emocional de los hijos, por lo que él debe tener un buen equilibrio en su personalidad, sin rasgos de dominación, y mucho menos de sumisión. Su actuación ante los hijos debe basarse en la afectividad y en la negociación.
4. El padre como una figura sensible, sabiendo anteponerse a la persona autoritaria y radical, abierta a las necesidades emocionales de sus hijos, sabiendo comprender y empatizar sus sentimientos.
5. El padre como un modelo pro-activo, sabiendo sacar lo positivo de cada una de las circunstancias por las que atraviesan sus hijos.
6. El padre debe ser un modelador de las emociones y sentimientos de sus hijos, para verbalizar sus emociones y comprender sus fracasos.
7. El padre como modelo de marido, como ejemplo de trato y comunicación con la pareja.
 
 

Consecuencias de la falta del padre:

 
 
La presencia del padre es de vital importancia en el desarrollo evolutivo de la vida de los hijos, aquí se señala de forma general la ausencia de la figura paterna o su presencia mínima:
a) Perdida de contacto afectivo y lúdico con los hijos, la presencia del padre, su comunicación con los hijos, el tiempo que dedica a jugar con ellos es de vital importancia en la construcción del aparato psíquico del niño y del desarrollo de su autoestima. (Aunque esto puede constituirse, con mayor esfuerzo, gracias al discurso materno) Los padres tendríamos que reflexionar sobre cuestiones como:
1. ¿Cuánto tiempo dedico a jugar con mi hijo/a?
2. ¿Estoy dedicando suficiente tiempo a lo largo de la jornada
para dedicar a mis hijos y comunicarme con ellos?
3. ¿Dejo que mis hijos programen en su tiempo libre mi presencia y aportación?
4. ¿Programo salidas recreativas y culturales atendiendo a sus necesidades sociales y educativas?
b) Pérdida de la dinámica familiar, de importancia considerable para el desarrollo del concepto de familia del menor, el ejemplo de los padres es la garantía que los hijos sabrán enfrentarse con éxito a las relaciones con las personas del otro sexo.
c) Aparición de conductas regresivas. Los niños que se encuentran en la etapa de educación infantil tienden a manifestar conductas regresivas cuando la figura del padre esta ausente: insomnio, crisis
 
 
 
de rabietas, angustia de separación de la madre, pérdida del control de esfínteres, regresión en los hábitos de limpieza, estancamiento en las adquisiciones cognitivas, temores fóbicos.
Los adolescentes son los que más sufren esta ausencia, presentan a corto plazo, inseguridad, soledad y a veces estados depresivos, manifestando esta ausencia de afecto y comunicación en forma de:
1. Fracaso escolar.
2. Conducta antisocial.
3. Dejadez, vagancia.
4. Consumo de productos tóxicos.
 
 

d) En la interacción paterno-filial, el padre contribuye al desarrollo emocional del hijo al proyectarse como una persona competente, fuerte y segura de su masculinidad. También al mostrarse  afectivo en su trato. Esto ayudara a forjar personas competentes y seguras en sus vidas personales.

 
 
e) Durante la infancia los niños se benefician con un modelo paterno responsable, racional, benévolo, sereno y empático. Pero en el caso del niño la imagen del padre es especialmente importante a la hora de modular sus impulsos agresivos, (los padres que juegan con sus hijos, tienen éstos, unas mayores posibilidades de autorregular su conducta, pues mediante el juego, y si éste es de forcejeo el niño conoce sus posibilidades y sus limitaciones, aprende a controlar sus fuerzas, reconoce cuando se ha excedido y aprende a pedir perdón)
Con la interrelación del niño con el modelo paterno, éste va descubriendo el modelo de autoridad, expresado en el padre en forma de servicio, de ayuda, de seguridad en sí mismo, de saber intervenir de forma adecuada en situaciones conflictivas. Además el niño es capaz de configurar su identidad masculina y de forjar el talante del futuro padre.
 
 

f) La imagen paterna se construye en la mente de los niños, no sólo de los rasgos de su progenitor, sino también de los atributos de otros hombres importantes de su infancia, y de cualidades paternas idealizadas en otros personajes que los niños captan de los ídolos de su tiempo. De ahí la importancia de valorar y confrontar las influencias ambientales que reciben los hijos.

 
 
g) El apego que aporta el padre al niño con su intervención, servirá a éste de sostén emocional, la empatía del padre-hijo se articula con la futura disposición del hijo a adoptar actitudes de cooperación y su ausencia creara actitudes de conflicto.
 
 

h) La figura del padre aporta al hijo protección. El niño que se siente protegido por su progenitor aprende y comienza a desarrollar conductas de autocuidado.

 
 
Encontramos un escrito anónimo que queremos mostrarte:
 
 
Dentro de cincuenta años no importará:
El tipo de coche que condujiste.
El tipo de casa donde viviste.
La cantidad de dinero que tuviste en el banco
Ni la calidad de la ropa que usaste.
Pero el mundo tal vez sea un poco mejor
Porque fuiste importante en la vida de un niño.